Ubicada en una antigua bodega familiar en Montilla, Santa Amalia Alta Decoración ha evolucionado hasta convertirse en un referente en el sector textil de alta gama. Su fundador, Manuel Ceballos, nos recibe para hablar sobre la trayectoria de su empresa, los retos que ha enfrentado y su pasión por fusionar la tradición con la innovación. Además, nos invita a conocer Montilla, un destino que respira historia, cultura y artesanía, donde su proyecto se arraiga profundamente, y el que define como “el corazón de Andalucía”.
Santa Amalia no es solo una empresa textil, sino un testimonio de la perseverancia y la creatividad andaluza. Desde la selección de los mejores tejidos hasta la creación de experiencias como Tela y Vino, una casa rural señorial, Manuel ha logrado entrelazar su pasión por la decoración con el patrimonio vitivinícola de su tierra.
Ahora, con la creación de la bodega Santa Rosa, busca rendir homenaje a su madre, una mujer visionaria que fue su mayor inspiración. Este nuevo proyecto se centrará en la elaboración y envejecimiento de vinos y licores artesanales, reforzando aún más la conexión de Santa Amalia con la tradición y la esencia de Montilla. Hablamos con él sobre los desafíos, logros y la proyección de Santa Amalia en el futuro.
Santa Amalia ha crecido hasta convertirse en un referente en decoración, ¿cuáles han sido los mayores desafíos que han enfrentado?
El principal desafío ha sido la implantación de una nueva marca, Costa Este, con tejidos más exclusivos como linos y bordados. Ha sido un gran reto posicionarla en un segmento de lujo, pero gracias a nuestra experiencia y esfuerzo lo estamos logrando con éxito.
El mercado ha cambiado con el paso de los años, ¿ha evolucionado también su público objetivo?
Definitivamente. Empezamos con un enfoque más generalista, pero a medida que el mercado ha evolucionado, nosotros también lo hemos hecho. Hoy en día apostamos por la calidad y exclusividad, manteniendo Santa Amalia como una marca versátil y a la vez consolidando Costa Este como nuestra línea premium.
Santa Amalia destaca por su calidad y atención al detalle, ¿cómo logran mantener estos estándares en un mercado tan competitivo?
Contamos con un equipo de diseño que se mantiene a la vanguardia, y un atelier propio que nos permite ofrecer un servicio personalizado. Esto, sumado a nuestro control de producción y stock, nos permite dar una respuesta rápida y eficaz a nuestros clientes.
Presentan nuevas colecciones cada cuatro meses, ¿cuál es el proceso creativo detrás de estos diseños?
Es un trabajo continuo de investigación y creatividad. Nos inspiramos en tendencias internacionales, viajamos, observamos y trabajamos con diseñadores para ofrecer colecciones que combinan personalidad y actualidad.
¿Cuáles son las tendencias actuales en tejidos para decoración?
Los tejidos naturales están en auge: linos, algodones 100% y yutes, entre otros. Aportan texturas ricas y elegancia a cualquier espacio. Además, trabajamos con una amplia gama de colores y estampados que aportan vitalidad a nuestros diseños.
Uno de sus proyectos más especiales y recientes es Tela y Vino, ¿qué pueden esperar los visitantes de esta experiencia en Montilla?
Es una casa rural señorial donde los huéspedes pueden vivir nuestra filosofía de marca en un entorno histórico y natural. Decorada con nuestros tejidos y ubicada en el corazón de Andalucía, permite disfrutar del enoturismo y la hospitalidad de Montilla.
Manuel, además, ha anunciado la creación de la bodega Santa Rosa, ¿qué nos puede adelantar sobre este proyecto?
Es un sueño muy personal y emotivo para mí. La bodega Santa Rosa es un homenaje a mi madre, una figura fundamental en mi vida y en mi camino empresarial. Ella era una mujer avanzada a su tiempo, con una visión y una fortaleza que me han inspirado siempre. Su reciente partida ha sido un golpe duro, pero me ha impulsado a materializar este proyecto con más pasión que nunca. En la bodega Santa Rosa vamos a envejecer vinos y licores de manera artesanal, recuperando tradiciones y respetando los tiempos del vino. Uno de los productos en los que estamos trabajando con especial dedicación es un vermut artesano que llevo años envejeciendo en botas de roble americano. Este proyecto es una forma de mantener vivo el legado de mi madre y compartir con el mundo la riqueza de Montilla y su tradición vitivinícola.
Finalmente, ¿por qué recomendaría visitar Montilla?
Montilla es historia, cultura y tradición. Además de ser cuna de los mejores vinos, ofrece paisajes impresionantes, gastronomía excepcional y una calidez que te hace sentir en casa. Es un lugar donde se respira autenticidad, donde la tradición convive con la innovación y donde cada rincón tiene una historia que contar. Invitamos a descubrirla a través de Santa Amalia y nuestros proyectos, que están profundamente ligados a este lugar tan especial. Pasear por sus calles, visitar sus bodegas centenarias, disfrutar de su luz y su gente, es una experiencia que no deja indiferente a nadie. Es el corazón de Andalucía.
Texto: Carlota Acuña
Fotos: Gerardo Morillo