Diseñadora: «No tengo recuerdos de pequeña sin que exista el taller»
Frente a la inmediatez del fast fashion, Claro Couture se impone con su artesanía, dedicando meses de trabajo manual a la elaboración de prendas exclusivas y especiales que aportan el valor añadido inherente a la alta costura. Con respeto y responsabilidad, Beatriz Claro tiene la misión de llevar Claro Couture a lo más alto posible. Habiendo crecido en el taller desde los dos años, su inmersión en la moda fue un destino orgánico. Encontró su propósito vital al liderar el atelier en Madrid: transformar a las mujeres y hacerlas sentir “espectaculares” en los días cruciales de sus vidas.
La visión de Beatriz se basa en la convicción de que “para innovar hay que conocer la tradición”, asegurando que todo avance bien ejecutado tenga su base en la costura clásica. Esta dualidad se manifiesta en colecciones audaces como Rosé Noir, inspirada en la opulencia y el exceso de los años veinte y noventa, para inyectar alegría y ligereza en tiempos de cambio. La mujer Claro se define por la fuerza, la elegancia y la personalidad: una figura que se gusta a sí misma y no teme ser admirada por su estilo. En esta entrevista Beatriz nos cuenta todos los detalles que hay detrás de la firma y de su carrera.
Beatriz, usted pertenece a una familia con una larga tradición en la moda. ¿Qué significa para usted continuar el legado en Claro Couture y, al mismo tiempo, imprimirle su propio sello?
Me siento afortunada, agradecida y también con la responsabilidad de seguir llevando la marca CLARO a lo más alto que pueda. Mis padres llevan toda la vida esforzándose por darnos lo que ellos no tuvieron y se merecen el mayor reconocimiento y respeto por mi parte. Que yo le imprima mi sello es inevitable, pero siempre desde el respeto al legado.
¿Cómo recuerda sus primeros pasos dentro del taller familiar? ¿Hubo algún momento decisivo que le hiciera pensar: “esto es lo mío”?
No tengo recuerdos de pequeña sin que exista el taller. Yo tenía dos años cuando mis padres montaron este negocio, así que para mí siempre ha sido algo natural en mi día a día. Por eso creo que todo se ha sucedido de una manera muy orgánica. Sí es cierto que cuando me instalé en Madrid y empecé a liderar el atelier de aquí, al ver los éxitos y los resultados, pensé: he encontrado mi propósito en la vida, y es hacer sentir espectaculares a estas mujeres que vienen a verme para un día importante en sus vidas.
La firma Claro Couture es sinónimo de elegancia y artesanía. ¿Qué papel juega el trabajo manual en un momento en el que la moda tiende hacia la inmediatez y la producción en serie?
Eso sería si hablásemos del fast fashion, pero nuestro sector es distinto. Se trabaja con las clientas durante meses, elaborando algo exclusivo y especial para ellas. Por tanto, la tradición y el trabajo manual son inherentes a nuestro oficio y le dan ese valor añadido que requiere la alta costura. La artesanía en la moda es lo que hace auténtico e irrepetible cada vestido.
Usted ha mencionado en varias ocasiones que “para innovar hay que conocer la tradición”. ¿Cómo logra equilibrar esa dualidad entre lo clásico y lo contemporáneo en sus colecciones?
Es tan sencillo como que no puedes multiplicar sin saber sumar. Es decir, se avanza cuando tienes bien afianzado lo inicial. En costura, cualquier innovación bien hecha tiene siempre como base la tradición.

¿Qué le inspira a la hora de diseñar una nueva colección? ¿Parte de una historia, de una emoción o de un material?
Trabajamos con agencias de tendencias globales, observamos hacia dónde se mueve el mundo, elegimos temas y los adaptamos a nuestro universo. De esta manera podemos avanzar con lo que el público va a demandar, pero sin perder la esencia de CLARO.
Su última colección ha sido muy aclamada. ¿Qué concepto o mensaje quiso transmitir con ella?
La colección Rosé Noir está inspirada en la esencia de los años veinte y noventa, épocas de opulencia, alegría y exceso, dominadas por la juventud y la globalización. Son dos momentos históricos que venían precedidos por grandes crisis, cuando la gente necesitaba diversión. Creo que actualmente estamos en un cambio de era: hay falta de valores, ausencia de referentes y mucho sufrimiento. Con esta colección hemos querido aportar alegría y ligereza, y hacer que la mujer se sienta espectacular.
En un sector tan competitivo, ¿cómo se mantiene fiel a su estilo sin dejar de evolucionar?
CLARO mantiene su esencia, pero evoluciona con el tiempo en función de la vida y la sociedad, porque es la única manera de seguir siendo actual y atractivo para el cliente. En moda es imposible no querer moverte; de lo contrario, acabas quedándote atrás.
La mujer Claro Couture transmite fuerza, elegancia y personalidad. ¿Cómo definiría usted a la mujer que viste sus diseños?
Las mujeres que visten de CLARO se gustan a sí mismas, pero también quieren gustar. No tienen miedo de llegar a un lugar y ser admiradas por su estilo.
El proceso de creación de un vestido de novia o de invitada implica mucha dedicación y emoción. ¿Qué siente cuando ve el resultado final en una clienta?
Me halaga enormemente ver cómo nos han hecho partícipes de un momento tan especial en sus vidas. Es muy emocionante y también requiere una gran responsabilidad. Para mí, mis clientas son lo más importante.
Cada vez más novias buscan diseños diferentes, alejados de lo tradicional. ¿Cómo interpreta usted esta tendencia?
Siempre les aconsejo que no utilicen las tendencias de forma estricta en sus looks de novia, porque con el paso del tiempo las tendencias cambian, pero las fotografías permanecen. Les digo que sean ellas mismas, pero potenciadas ese día. Así no se equivocarán y, cuando pasen los años, seguirán gustándose al verse en las fotos.
En los últimos años, muchas figuras públicas han lucido sus creaciones. ¿Qué significa para usted que su trabajo sea elegido para momentos tan especiales?
Me siento muy agradecida de que cuenten con CLARO para esos momentos. Es cuando me doy cuenta de que lo estamos haciendo bien, ya que jamás hemos pagado a nadie para que luzca un look nuestro y, aun así, seguimos vistiendo a cada vez más mujeres maravillosas que representan a las españolas y a la marca España.
Más allá de la moda, ¿cómo imagina el futuro de Claro Couture? ¿Hay nuevos proyectos en marcha?
Estamos inmersos de lleno en la internacionalización de una línea Demi Couture. Actualmente estamos presentes en países de Oriente Medio, donde existe una gran demanda de este producto, y la idea es ampliar próximamente a Latinoamérica y Estados Unidos.

Si tuviera que definir su filosofía de trabajo en una sola frase, ¿cuál sería?
Sé constante, sé estricto y profesional buscando hacerlo cada vez mejor y, sobre todo, sé buena persona.
Por último, ¿qué consejo daría a los jóvenes diseñadores que sueñan con abrirse camino en el mundo de la moda?
Que trabajen mucho. Esta no es una profesión frívola: la moda, en términos numéricos y emocionales, es abrumadora. No se trata solo de verse guapo, sino de un estado mental, de cómo te visualizas. Es un vehículo que conecta emociones y crea vínculos. Trabajo, exigencia y bondad.
TEXTO: FERNANDO COPETE FOTOGRAFÍA: CEDIDAS POR BEATRIZ CLARO



















