Cantante: «La copla tiene su sitio»
2026 comienza como un año único para Fran Doblas. Cumple 15 años en la música y, según el propio cantante, se encuentra en plena madurez artística, con la serenidad que otorgan los años de escenario. Actualmente, Fran está inmerso en distintos proyectos y atraviesa un momento de asentamiento profesional que no ha llegado por casualidad.
Durante estos quince años se ha forjado entre triunfos tempranos y procesos de aprendizaje, y hoy observa su trayectoria con perspectiva y gratitud. Ganador de Se llama Copla en 2011, Doblas reafirma su compromiso con la copla, un género al que define sin rodeos como música del pueblo, hecha para el pueblo. Este mes de enero celebramos junto a Fran Doblas la vida y sus quince años de carrera artística, repasando su pasado, su presente y el horizonte que se abre ante él.
¿En qué punto se encuentra la carrera de Fran Doblas?
Estoy en uno de los momentos más asentados de mi carrera. Ando con mucha ilusión y muchas ganas. Disfruto mucho más de cosas que antes me ponían nervioso. Ahora afronto la profesión con otra madurez, con otra seguridad y con un asentamiento profesional distinto al de mis comienzos.
¿Cómo ha sido el camino hasta llegar a esa madurez de la que habla?
A base de palos, de momentos buenos y de momentos malos. Las decepciones y los momentos duros también te curten. Te hacen disfrutar y valorar de otra forma los momentos buenos. Ahora estoy en una etapa de mucha ilusión y de disfrutarlo todo mucho más que antes.
Ganó Se llama Copla en 2011. Con la perspectiva actual, ¿cómo recuerda usted aquel inicio?
No sé si por la juventud o porque no estaba acostumbrado a la farándula, pero hay muchas cosas que se me han olvidado. Veo vídeos y digo: “Yo canté eso y no me acuerdo”. Pero si volviera atrás haría exactamente lo mismo. Todo lo que tengo hoy se lo debo a haber ganado el programa. El peso gordo de mi carrera viene de ahí.
Acaba de publicar El Emigrante. ¿Qué significa este lanzamiento?
Curiosamente, pese a haber ganado un concurso de copla, no tenía ningún tema del género grabado profesionalmente en estudio, salvo el del programa. El Emigrante no lo tenía en mente; me lo propusieron desde la discográfica y ahora estoy muy feliz, porque está teniendo una repercusión y unos comentarios muy buenos. Es una copla clásica, muy del pueblo.

¿Cómo ve actualmente el mundo de la copla?
Lo comercial es más fácil de vender y de sonar en los medios. Pero la copla, como el flamenco o la zarzuela, es para un público más reducido, aunque de mucha calidad. Y el hombre en la copla tiene aún menos hueco, porque somos pocos. Aun así, la copla tiene su sitio.
¿Por qué cree que hay pocos hombres que se atrevan con este género?
Porque es un traje muy bien hecho, llevado por gente que lo ha defendido muy bien. No todo el mundo se atreve a ponerse ese traje. No puedes imitar; tienes que aportar algo propio, un sello. Ese respeto es lo que hace que muchos no se atrevan.
Precisamente habla de sello personal. ¿Cómo definiría el suyo?
Mi timbre es distinto. Tú escuchas mi voz y sabes que soy yo. Puedo tener matices de otros, pero mi forma de cantar es muy particular. Y también influye la personalidad.
¿Cree que esa personalidad es la clave para conectar con el público?
Totalmente. Hay gente que canta muy bien, pero no transmite. La música la decide el público. Puedes tener apoyo mediático, pero si no llegas, no sirve. El artista tiene que transmitir algo: una mirada, una sonrisa, una energía. Esa conexión existe o no existe.
¿Qué habría que hacer para que la copla siga viva entre los jóvenes?
Darle cobertura en los medios, hacerle un hueco en radios, televisiones y revistas como la vuestra. Y que la gente joven la cante, que se vea en redes, que no deje de sonar. Mientras eso ocurra, la copla no se muere.
En 2026 celebra quince años de carrera. ¿Cómo piensa conmemorarlos?
Ya hemos lanzado El Emigrante. La idea es grabar un disco íntegro de copla para 2026 y hacer una gira del 15 aniversario donde la copla sea la protagonista absoluta.
Si tuviera que señalar otro momento clave de estos quince años, ¿cuál sería?
Este año, sin duda, el debut en solitario en Madrid, en los Veranos de la Villa. Fue un momento cumbre para mí.
Por último, ¿qué espera del futuro?
Hace tiempo que no me lo planteo. Vivo el hoy. Lo único que espero es seguir trabajando y tener la acogida del público que estoy teniendo. El mañana, Dios dirá.


TEXTO: FERNANDO COPETE FOTOGRAFÍA: CEDIDAS POR FRAN DOBLAS



















