Cantaora: «Los flamencos siempre vamos a sonar flamenco, aunque nos influenciemos de otros estilos»
Herencia, búsqueda y verdad. A sus 25 años, María Terremoto encarna una generación de artistas flamencos que conviven con su tiempo sin alejarse de la raíz. Hija de un linaje cantaor y dueña de una voz que no esquiva la emoción ni la fragilidad, la cantaora atraviesa un momento de afirmación personal y artística.
Tras cerrar la gira Manifiesto en el Teatro Central, recibir el Premio Andalucía de la Cultura y dar sus primeros pasos en el cine, María Terremoto reflexiona sobre identidad, creación, memoria y futuro.
¿Cómo se define María Terremoto?
María Terremoto es una joven de 25 años, flamenca, que viene de un linaje y de una herencia cantaora. A su vez, con influencias de su generación y con necesidad de búsqueda de otras cosas, pero sin olvidar la raíz.
El pasado 22 de noviembre celebró usted el fin de gira en el Teatro Central. ¿Qué significó para usted cerrar Manifiesto en este espacio tan emblemático?
Para mí, sobre todo, significa la ciudad en la que clausuramos esta gira. Es la ciudad que me ha visto crecer, jugar, caerme, llorar, ser feliz. Forma parte de mi corazón exactamente igual que Jerez, porque es donde me he criado. Hacerlo en un teatro tan especial para mí ha sido una experiencia inolvidable. Tenía muchísimas ganas de sentir el calor del público de Sevilla, porque me considero de esta tierra, y estoy muy contenta de haber podido clausurar Manifiesto en Sevilla.
Muchos consideran Manifiesto un renacimiento personal y musical.
Manifiesto es eso. No se ha podido definir mejor. Es un renacimiento personal y un viaje personal, como yo lo llamo, porque me introduzco en lo más profundo de mi corazón y busco en la zona más oscura de mi vida y de mis adentros. Ha sido como una terapia poder expresar todo lo que tenía dentro a través del cante y de la música. Me ha servido de superación absoluta y para darme cuenta de muchas cosas, sobre todo para estar segura de mí misma. Era un proceso completamente necesario contarlo y cantarlo.
¿Qué le atrajo de esta canción y cómo fue llevarla a su terreno flamenco?
Lo primero que me atrajo fue que admiro muchísimo a Lola. Me parece una artista increíble, inspiradora por su esfuerzo, trabajo y constancia. Luego la letra: habla de una chica que no es valorada en el colegio, que sufre burlas, que no confían en ella por ser diferente. Eso ha sido parte de mi vida, algo que marcó mi infancia, el no encajar. Era una oportunidad perfecta para expresar ese sentimiento. Los flamencos siempre vamos a sonar flamenco, aunque nos influenciemos de otros estilos. Quise llevarlo a un terreno más coral y aprovechar una idea que teníamos desde hace muchos años: hacer algo solo a voces. Ha sido un proceso precioso, duro, porque cuando tienes las ideas claras cuesta gestionar tanta información, pero muy satisfactorio.

¿Cree que el flamenco puede dialogar con repertorios contemporáneos?
Rotundamente sí. El flamenco tiene la capacidad de mezclarse y de influenciarse de otras músicas, manteniéndose puro. Aunque cantes un tema que pueda ser pop o reguetón y lo lleves a otro estilo, al final la intérprete soy yo, soy flamenca, y siempre va a tener ese puntito flamenco.
¿Qué le ha aportado trabajar en un rodaje cinematográfico?
Uno de mis grandes sueños es hacer algo en el cine, no como actriz, pero sí interpretar. La interpretación me apasiona. Ya he hecho mi primera incursión en el cine y ha sido una experiencia que me llevo en el corazón. Conocer a los Javis, el proceso creativo, los ensayos… fue un flechazo. Agradezco muchísimo a Raúl porque gracias a él pude formar parte de La bola negra. Es una producción necesaria, que va a dar mucho que hablar. Espero que sea la primera de muchas experiencias en el cine.
¿Qué sintió al formar parte de un proyecto cinematográfico tan esperado?
Siento alegría. Todavía no sé si lo he interiorizado del todo. Estoy muy contenta y agradecida a los Javis y a Raúl. Todo lo que estamos consiguiendo cuesta mucho trabajo y esfuerzo, y uno de esos frutos es formar parte de La bola negra y conocer a gente tan importante a la que admiro. Muy contenta, de verdad.
Además, el pasado 2025 actuó en la recepción del desfile de Carolina Herrera en el Palacio de Liria. ¿Cómo vivió ese encuentro entre moda, arte y música?
Fue impresionante. Era la primera vez que asistía a un desfile y que tocaba con Raúl. Cantar en un espacio con tanta historia como el Palacio de Liria, siendo amante de la historia, es un regalo para cualquier artista. Estar rodeada de gente tan importante fue un lujo. Encajamos perfectamente y fue una unión muy bonita. Compartir arte, moda y música es un lujazo para mí.
La moda ha encontrado en usted una voz con raíz y contemporaneidad. ¿Qué relación mantiene con ese universo?
Nunca le había echado mucha cuenta a la moda hasta ahora. Pienso que es un arte, igual que la música. La imagen es importante al subirte a un escenario o presentarte en una promoción. Estar en contacto con la moda te beneficia muchísimo. Me gustan diseñadores como Palomo Spain, Balmain, Jean Paul Gaultier o Carolina Herrera. Ojalá pronto pueda llevar alguno de sus diseños.
Le han otorgado el Premio Andalucía de la Cultura en la modalidad de flamenco. ¿Qué representa para usted?
Cuando me llamó personalmente la consejera Patricia del Pozo me emocioné muchísimo. Me recordó a cuando me llamaron en 2016 de la Bienal de Sevilla. Esta vez sentí que todo el esfuerzo recoge su fruto. Me emociona especialmente que haya sido un premio otorgado por unanimidad del jurado. Es muy, muy emocionante.
Con tradición, innovación y reconocimientos, ¿en qué momento vital se encuentra hoy María Terremoto?
Creo que estoy en un momento de seguridad en mí misma, de pisar fuerte y de tener claro lo que quiero. Nunca antes me había encontrado así. El tiempo me ha dado seguridad y madurez, aunque todavía me queda mucho por aprender.
Para finalizar, ¿qué proyectos o ilusiones le gustaría compartir con los lectores de Escaparate?
Uno de los momentos más especiales ha sido cantar en el homenaje que la revista Elle rindió a Alejandro Sanz. Fue un orgullo enorme poder cantarle y compartir momentos cercanos con él. Otro proyecto que me ha hecho muchísima ilusión ha sido poner voz a la nueva versión de la película Aída, de Paco León, a quien adoro y admiro profundamente. Estoy muy contenta por todo lo que estamos consiguiendo y con muchas ganas de seguir recibiendo proyectos y trabajando a tope.
TEXTO: FERNANDO COPETE FOTOGRAFÍA: CEDIDAS POR MARÍA TERREMOTO



















