HOMBRE DEL RENACIMIENTO: «EN EL PROCESO DE CREACIÓN ES DONDE MÁS ARTISTA ME SIENTO»
Rafael Amargo se define como un hombre del Renacimiento, un creador incansable que vivió siempre muy deprisa. Antes fue profesional y después se sacó el grado universitario. Antes bailó y después aprendió a bailar. Recorrió el mundo primero, y después le dieron el pasaporte. Su vida, marcada por la intensidad y el arte, se ha tejido entre escenarios, viajes, retos y pasiones.
Pero más allá de lo que conocemos, está el hombre: hijo y padre entregado a su familia, a sus tradiciones y con el respeto como bandera. El arte lo lleva en la sangre y es en el proceso de creación donde alcanza su cúspide, donde se siente plenamente artista. Hoy, con la misma fuerza con la que ha conquistado teatros, se adentra en la literatura para mostrar una nueva faceta. Con motivo de la publicación de su primera novela y para conocer en qué proyectos está inmerso actualmente, Rafael Amargo nos abre las puertas de su corazón y de su universo artístico.
¿Cómo surge escribir su primera novela?
La escribí a la sombra, privado de libertad. En las primeras 48 horas de ingreso, el compañero que me tocó tenía una libreta vacía y un bolígrafo. Me dijo: “Toma, escribe, tú eres artista, saca todo, crea, este no es tu sitio, pero desde este bolígrafo escribe y sueña un Caribe entre cemento y una Alhambra de barrotes de acero”.
En esas 48 horas hice la síntesis y construí la historia. Así nació esta novela, que es muy cinematográfica y que mezcla ficción con algún guiño de realismo y unos parajes maravillosos que describo desde mi propia vivencia en esos lugares donde dejé amor y amantes, techos y lunas, y alguna que otra poesía sin terminar.
¿En qué se ha inspirado?
La creación es un viaje de ensoñaciones: de pensar en el lector, de pensar en el protagonista, de diseñarle una vida, de apoyarte en otras, de trazar un laberinto que sea atractivo, interesante, identificable, novedoso y con respeto, más aún cuando tus dos abuelos han sido escritores. Como poco, había que hacer un libro en el que no sentirme un intruso. Cuando has tenido una carrera que es tu identidad, es muy difícil empezar un camino en otra. Ya estoy con mi segunda novela.
Tiene una carrera brillante en el mundo del flamenco y la danza contemporánea. ¿Cómo influye su arte en su faceta de escritor?
En mi casa siempre viví la escritura muy de cerca. Mis dos abuelos, Florentino y Rafael, escribían. De hecho, este primer libro mío sale junto con el último de mi abuelo Florentino, un libro que dejó escrito. Él murió hace menos de un año y hemos querido publicarlo a título póstumo: su último libro y el primero mío, como un relevo.
¿Cree que la danza y la literatura pueden dialogar o complementarse de alguna manera?
La danza es una escritura corporal, por lo cual resulta más subjetiva o poética desde el pensamiento, ya que muy pocas veces es tan explícita como cuando uno escribe. Pero sí, sí podrían complementarse.


En agosto arranca el espectáculo Majestad. Cuéntenos en qué consiste.
Majestad Flamenca es un espectáculo de tres generaciones: la madurez, representada por Carrete de Málaga; la experiencia, por Juan Amaya El Pelón y yo; y la nueva era.
Próximamente estrena Candela, que es una revisión de El Amor Brujo. ¿Cómo será ese espectáculo?
Candela es una revisión personal de El Amor Brujo de Falla. Yo interpreto a Candela porque un hombre también sufre, siente y delira por amor, igual que ella. Siempre ponen a la mujer como la sufridora, la que ama, y hay hombres que también aman, sienten y sufren.
¿En qué otros proyectos está trabajando?
Estoy por presentar un trabajo musical junto al productor y DJ Dany Cohiba. Se titula Flamencoograma, y es música electrónica con letras mías y de Dani, con palos flamencos, en versión de poesía musical. Es tanto para pistas de baile como para el deleite de los sentidos.
¿Cómo ve el mundo de la danza en la actualidad?
Hoy en día las grandes compañías de ballet español se han perdido. Ahora se hacen muchos proyectos pequeños que son “debut y despedida”, ya que hay que justificar las ayudas y subvenciones. Pero después debería haber apoyos para mantener esos proyectos firmes y poder venderlos.
Y usted, ¿en qué momento se encuentra?
Todavía estoy sanando, hay heridas que aún sangran. Pero con fuerza y esperando que me pongan donde merezco.

¿Qué momentos han marcado su carrera como artista?
Como artista, los momentos más importantes son incluso aquellos que la gente no conoce o no ve, que son los de la creación. En el proceso de la creación es donde más artista me siento.
¿Con qué sueña Rafael Amargo?
Soy más pragmático que soñador. Antes, lo era, y mucho. Ahora ya solo vivo lo que me pasa. La desilusión es más fea que la ilusión, por eso ya no sueño. Los pies en la tierra y el día a día.
Texto: Fernando Copete
Fotos: Mario Dazzan
Asistencia de fotografía: Yan Dazzan
Estilismo: Esther Pacheco
Marcas: Armani, A Pepper Kid, N35



















