Hay viajes que empiezan mucho antes del embarque

CADA VEZ MÁS VIAJEROS CONVIERTEN EL TIEMPO DE ESPERA EN UNA OPORTUNIDAD PARA DESCUBRIR LA GASTRONOMÍA LOCAL ANTES INCLUSO DE DESPEGAR.
Hubo un tiempo en el que el aeropuerto era simplemente un lugar de paso. Hoy, sin embargo, el viaje empieza mucho antes.
Cada vez son más quienes llegan con tiempo para desayunar tranquilamente, descubrir una propuesta gastronómica local o simplemente regalarse unos minutos antes de despegar. Los aeropuertos han dejado de ser espacios de tránsito para convertirse en lugares donde vivir una experiencia más. Y la gastronomía se ha convertido en uno de sus grandes protagonistas.
No es casualidad. Viajar ya no consiste únicamente en llegar a un destino. También importa cómo empieza el camino. El sabor de un lugar también se lleva en la memoria. Y es que en España, pocos productos representan mejor nuestra identidad que el jamón ibérico. Por eso, encontrar un buen bocadillo recién preparado o un plato de jamón cortado al momento antes de embarcar se ha convertido para muchos viajeros en una forma de empezar el viaje con sabor a casa… o de despedirse de ella.
Es precisamente esa filosofía la que ha llevado a Enrique Tomás a transformar algunos de los principales aeropuertos andaluces en auténticos espacios gastronómicos.


SEVILLA: EL AEROPUERTO TAMBIÉN PUEDE SORPRENDER
Si hay un aeropuerto donde esa evolución se entiende perfectamente es Sevilla. Aquí la marca ha creado un auténtico ecosistema gastronómico donde cada espacio responde a una necesidad distinta.
El gran protagonista es Food Market, un espacio donde conviven diferentes propuestas culinarias bajo un mismo techo. Hamburguesas, pizzas, focaccias, cocina mediterránea y, por supuesto, la Barra Enrique Tomás forman un recorrido pensado para que cualquier viajero encuentre lo que le apetece sin necesidad de recorrer el aeropuerto buscando alternativas.
Dentro de este espacio se encuentra precisamente La Barra Enrique Tomás, el concepto más gastronómico de la compañía. Un espacio donde el jamón ibérico comparte protagonismo con una carta renovada, pensada para quienes quieren disfrutar de una comida tranquila antes de embarcar.
Pero no todos los viajeros disponen del mismo tiempo.
Por eso, en otra zona del aeropuerto aparece Foodies, un concepto completamente diferente. Un espacio donde también es posible sentarse a tomar algo, pero cuya esencia está en convertirse en la última parada antes de volver a casa. Un lugar donde comprar jamón ibérico, vinos, conservas y una cuidada selección de productos gourmet españoles para llevar en la maleta.
La oferta se completa con Express&Co, el formato más rápido de la compañía (Grab & Go). Pensado para quienes solo necesitan un buen café, un bocadillo recién preparado o algo para llevar antes de que anuncien el embarque.

MÁLAGA: CUANDO LA ESPERA MERECE LA PENA
Málaga demuestra que un aeropuerto también puede ser el mejor lugar para hacer la última compra antes de volver a casa. Su espacio Foodies invita a recorrer una cuidada selección de jamones, vinos, quesos y productos gourmet españoles pensados para viajar en la maleta. Más que un souvenir, la propuesta busca que el viajero pueda llevarse un recuerdo que realmente represente el destino que acaba de visitar.
JEREZ: UNA BIENVENIDA CON ACENTO ANDALUZ
Jerez propone una experiencia diferente, más pausada y adaptada a cada momento del viaje. Antes del control de seguridad, Express&Co acompaña al viajero que busca un buen café, un desayuno o un bocadillo antes de despedirse de familiares y amigos.
Al otro lado del embarque, el espacio Enrique Tomás invita a hacer justo lo contrario: sentarse, compartir una mesa y dejar que el viaje comience alrededor de la gastronomía española. Dos espacios con personalidades distintas que demuestran que incluso el tiempo de espera puede disfrutarse.
Una nueva forma de viajar. Quizá la mayor transformación de los aeropuertos no tenga que ver con la arquitectura ni con la tecnología. Tiene que ver con las personas.
Con viajeros que ya no buscan únicamente llegar a tiempo, sino disfrutar del trayecto desde el primer momento. Que entienden un desayuno como parte de la escapada, un buen café como el inicio de unas vacaciones o un plato de jamón como la mejor despedida posible antes de subir al avión.
En ese nuevo mapa del viaje, la gastronomía ha encontrado un lugar protagonista. Y pocas marcas han sabido interpretar esa evolución con tanta naturalidad como Enrique Tomás, convirtiendo algunos de los principales aeropuertos de Andalucía en paradas que merecen la pena por sí mismas.
EL VIAJE CONTINÚA… TAMBIÉN DESDE CASA
Y cuando el avión ya ha aterrizado y los recuerdos empiezan a ocupar el lugar de las maletas, siempre queda una forma de volver a ese sabor que acompañó el viaje.
A través de www.enriquetomas.com, cualquier persona puede recibir en casa una cuidada selección de jamones ibéricos, embutidos, quesos, vinos y productos gourmet, con la misma calidad que encuentra en sus tiendas y espacios gastronómicos. Porque hay viajes que terminan al llegar a casa… y otros que continúan alrededor de la mesa.
TEXTO: FERNANDO COPETE FOTOGRAFÍA: CEDIDAS POR ENRIQUE TOMÁS

















