Artista: “El artista muere aprendiendo”
Enraizada en la tradición flamenca de Los Palacios, Vero Monge traza su camino con la naturalidad de quien ha crecido entre compases, palmas y escenarios improvisados. Sus palabras, directas y sin artificios, reflejan una identidad artística forjada en la herencia familiar y en una vocación que, como ella misma afirma, no se elige.
En esta conversación, la artista se detiene en sus orígenes, su evolución y el momento actual de su carrera, marcado por la preparación de un homenaje muy personal a Bambino, figura clave en su universo musical.

¿Quién es Vero Monge?
Me defino como una artista con fuerza y con mucha personalidad. Creo que eso es algo con lo que se nace y con lo que se muere, no lo puedes remediar. Hasta cuando voy por la calle, vas tarareando alguna letra o haciendo compás.
¿De dónde le viene esa fuerza y personalidad?
Desde que nací. Me crié en una familia flamenca, una familia de artistas. Mis tíos, mi padre… todo el mundo en mi casa hacía algo. Mi padre era artista; de hecho, tenía su grupo de sevillanas e hizo varios discos.
¿Recuerda la primera vez que se subió al escenario?
Con 8 años, en una peña flamenca en Jerez de la Frontera. Yo vengo de Los Palacios, pero fue en Jerez porque hubo un intercambio de peñas flamencas y ahí le dije a mi padre que quería cantar y canté. Lo recuerdo con mucha alegría: todo el mundo dándome oles y regalándome 500 pesetas… yo me volví loca.
Desde ese momento hasta ahora, ¿cómo ha evolucionado como artista?
Aprendiendo mucho. Cada día aprendo, desde el más bueno hasta el más malo. Ha sido una evolución lenta y creo que todavía me queda muchísimo, porque el artista muere aprendiendo. Ahora me siento con ganas de tirar para adelante, siento que es mi momento.


Hábleme del flamenco que interpreta desde Los Palacios.
Utrera, Lebrija y Los Palacios forman un triángulo muy peligroso. Desde chiquitita he tenido a Fernanda y Bernarda, a Gaspar y al Lebrijano en el oído. Mi generación hemos estado muy rozados y tenemos una mezcla de copla, flamenco y rumba. En estos pueblos los artistas siguen estando vivos y latentes.
¿Qué tiene ese triángulo que no tengan otros sitios?
Tiene algo especial, otro toque distinto, un cante más templado. Jerez es la madre de la bulería, pero esta parte de aquí es más tranquila, tiene más melodía.
¿En qué momento de su carrera se encuentra?
Estoy preparando un espectáculo que es un tributo a Bambino. Todo surgió porque en Navidad mi hermano y yo grabamos un villancico que tuvo muy buena repercusión y me propusieron hacer algo. Como no tengo discos ni he ido a programas de televisión, creo que la única manera es esta: las redes sociales y presentar algo en el teatro. Bambino es un artista al que admiro desde chiquitita y me apetece.
¿Cómo está siendo el proceso de preparar este espectáculo homenaje?
Difícil, porque tienes que recrear realmente lo que era él. Él, ante todo, era hombre y yo soy una mujer, pero se va a respirar Bambino por el vestuario, la música y el ambiente. Me está costando la vida, porque le quiero coger hasta el último movimiento y expresión, pero yo misma sé que tengo personalidad propia a la hora de interpretar sus canciones.
¿En qué va a consistir ese homenaje?
No quiero tocar lo que todo el mundo ha tocado. No quiero cantar «Canta payaso» o «Corazón loco». Me quiero meter en el Bambino de cuando estaba en Madrid, cuando cantaba con pasión. El objetivo es hacer algo diferente donde la esencia esté ahí.
¿Cuándo tienen previsto estrenarlo y dónde?
Esta primavera. Por ahora tenemos fechas confirmadas en Los Palacios y en Coria del Río. Estamos trabajando en confirmar en más teatros.
¿Qué espera de este espectáculo?
En Sevilla me conocen, pero quiero que el público sepa de dónde vengo. Una vez que haga esto, voy a empezar conmigo misma. Quiero que vean a Vero Monge cantando por Bambino, pero luego vendrá Vero Monge cantando lo suyo.

¿Y cómo es esa Vero Monge que no tiene nada que ver con Bambino?
Un dragón de fuego. Tengo mucha versatilidad. Puedo cantar sevillanas rebuscadas de los Romeros de la Puebla o temas de Fernanda y Bernarda. Y, sobre todo, mucha verdad, porque lo que canto lo canto con el corazón; me informo de la letra y del proceso de escritura para poder transmitirlo. Si no lo siento, no lo puedo interpretar.
¿Con qué sueña Vero Monge?
Sueño con que mi gente esté tranquila, que mi madre esté a gusto con lo que hago y sentirme realizada. Mi padre murió muy joven y mi madre me dijo que, si él estuviese vivo, iría conmigo a todos lados, porque él me entendía. Ojalá estuviese mi padre, porque no lo tendría tan difícil. Él era amigo de Bambino y cantaba mucho por él. Me quitaría muchas dudas sobre la musicalidad del espectáculo.
El espectáculo también es un homenaje a sus padres y a sus raíces.
Exactamente. Entre los temas de Bambino habrá unos tangos flamencos, frescos y actuales, que está trabajando mi primo, que es mi mano derecha. No hago música para todo el mundo, hago música para músicos y para gente que aprecia la música. Lo haré con todo el gusto, alma y verdad.
TEXTO: FERNANDO COPETE FOTOGRAFÍA: GERARDO MORILLO ESPACIO: HOTEL HESPERIA SEVILLA

















