Marquesa de Solera: “La elegancia no es solo saber vestir; es saber estar y tratar a todo el mundo por igual”
Formada en el mundo de la moda y especializada más tarde en Gemología, ha construido su camino desde la constancia, la sensibilidad estética y una manera muy personal de entender la elegancia, siempre ligada al respeto, la sencillez y la autenticidad.
Hoy, Casilda de Medina, al frente de su propia firma de joyería, vive un momento de crecimiento profesional que afronta con la misma naturalidad con la que habla de su vida, de su familia y de quienes la han acompañado en este recorrido. En esta conversación descubrimos a una mujer emprendedora que defiende la belleza como una actitud y que aspira a crear piezas capaces de emocionar y perdurar en el tiempo.

¿Cómo se definiría usted a sí misma?
Me considero una persona alegre, entusiasta y muy ilusionada con todo lo que hago. Soy perseverante, aunque siempre necesito tener una motivación detrás y personas que me impulsen a seguir creciendo. Me considero una buena persona, educada y con ganas constantes de aprender y evolucionar.
¿Qué valores heredados de su entorno familiar y social han marcado su forma de entender la vida y el trabajo?
En mi casa siempre han respetado las decisiones que he querido tomar. Estudié moda hace unos dieciséis años, en una época en la que muchos padres aconsejaban elegir profesiones con más salidas. Sin embargo, los míos siempre confiaron en mí y apoyaron mis decisiones. Cuando quise crear primero una marca de complementos y, más tarde, la firma de joyería, siempre encontré ese respaldo y ese impulso por parte de las personas que me rodean.
Su formación comenzó en el mundo de la moda y después llegó a la joyería. ¿Cómo ha evolucionado su concepto de la elegancia a lo largo de ese recorrido?
Para mí, la elegancia no consiste únicamente en saber vestir. Es saber estar, respetar a los demás y tratar a todo el mundo por igual. Evidentemente, la imagen forma parte del conjunto y la joyería ayuda a proyectar esa elegancia al trabajar con gemas de gran belleza. Pero, por encima de todo, creo que la elegancia es una actitud. Es llevar algo sencillo, bonito y con personalidad, sin necesidad de caer en lo excesivo. Tiene mucho más que ver con la forma de comportarse que con la apariencia.


¿Qué lugar ocupa la belleza en su vida? ¿Es una búsqueda consciente o una forma natural de mirar el mundo?
Para mí, la belleza está presente en el día a día. La encuentro en gestos tan sencillos como que una persona te sonría por la calle o te trate con amabilidad. Más que buscarla, intento percibirla y también ofrecerla a los demás. Además, la belleza es completamente subjetiva. Lo que para mí puede ser bello quizá no lo sea para otra persona, y esa diferencia hay que aceptarla con elegancia. Intento aplicar esa misma filosofía a mis joyas: si una pieza no conecta con alguien, lo acepto con naturalidad y procuro seguir creando diseños que puedan emocionar a personas diferentes.
Su firma de joyas CMS está viviendo un momento de crecimiento. ¿Cómo describiría la etapa personal y profesional que está viviendo?
Ahora mismo estoy muy contenta. Durante un tiempo no estuve tan centrada en la marca, pero en este momento siento que estoy dando un paso adelante. He comenzado a tener más presencia en las redes sociales, percibo un mayor interés por la marca y las ventas también están creciendo. Personalmente me encuentro más animada y con muchas ganas de seguir avanzando, viendo cómo el proyecto evoluciona gracias al trabajo y al esfuerzo.
¿Cómo nació la decisión de crear su propia firma de joyería?
La verdadera «culpable» fue mi madre. Ella asistía a clases de gemología y cada vez que volvía a casa me hablaba de las piedras preciosas y de todo lo que estaba aprendiendo. Al principio no despertaba demasiado mi interés, pero poco a poco fui sintiendo curiosidad hasta ser yo quien le preguntaba constantemente.
Más adelante, una firma de joyería de Madrid me propuso ser embajadora de la marca para promocionar sus piezas en bodas y eventos, y comprendí que necesitaba formarme en profundidad sobre gemología. Fue entonces cuando estudié durante dos años en el Instituto Gemológico Español, en Madrid. Después decidí aprovechar todo ese conocimiento y convertirlo en un proyecto propio creando mi marca de joyas.



¿Qué disfruta más cuando diseña una joya: la idea inicial, el proceso creativo o el resultado final?
Todo el proceso tiene su importancia, porque si el diseño inicial no funciona, difícilmente lo hará el resultado final. Aun así, el momento que más satisfacción me produce es ver la pieza terminada. Es la culminación de todo el esfuerzo y el instante en el que una idea se convierte en algo tangible. También es una oportunidad para comprobar si hay aspectos que mejorar y, sobre todo, para asegurarme de que el cliente queda satisfecho. Al fin y al cabo, una joya supone una inversión y quiero que quien la adquiera sienta que ha cumplido plenamente sus expectativas.
En sus creaciones conviven la tradición y una mirada contemporánea. ¿Cómo encuentra ese equilibrio?
Procedo de una familia muy tradicional, algo que forma parte de mi manera de entender la vida. Al mismo tiempo, pertenezco a una generación con una visión más moderna. Intento que ambas facetas convivan en mis joyas, creando piezas clásicas y atemporales con un toque actual. Mi objetivo es que puedan llevarlas tanto una chica de veinte años como una señora de setenta, y que con el paso del tiempo lleguen incluso a convertirse en una herencia familiar.
Vivimos en una sociedad muy expuesta a la imagen y a las redes sociales. ¿Cómo consigue mantener una identidad auténtica sin perder la naturalidad?
Simplemente siendo yo misma. No hago ningún esfuerzo por aparentar algo que no soy. Las personas que me conocen me dicen que cuando me ven en redes sociales soy exactamente igual que en la vida real. Para mí es muy importante no intentar parecerme a nadie y mostrarme tal y como soy.
Las redes sociales han impulsado el crecimiento de su marca. ¿Quién la acompaña en este camino?
Jhonatan Segovia Espinoza ha sido una persona fundamental. Llegó en un momento complicado, cuando yo no terminaba de decidirme a aparecer en redes sociales hablando delante de una cámara. Fue él quien me animó y me dio el impulso que necesitaba. Es una persona muy perseverante, se encarga de las redes sociales, edita las imágenes y me crea el contenido. Tengo la sensación de que vive el proyecto como si también fuera suyo y ese apoyo moral ha sido muy importante para mí. Además, cuento siempre con el respaldo de mi marido y de mi madre, que también me ayuda mucho en la parte del diseño.
¿Cuál ha sido el mayor desafío desde que decidió emprender y qué ha descubierto de sí misma durante este camino?
Uno de los mayores retos ha sido precisamente el de lanzarme a las redes sociales. También lo es el trabajo con los talleres. Yo busco joyeros artesanos, pero hoy gran parte del sector trabaja con procesos en tres dimensiones y diseño digital. Los artesanos tienen mucho trabajo y los tiempos de producción suelen ser largos, así que la evolución de una colección no depende únicamente de mí. Pero, sin duda, lo más gratificante es cuando una persona compra una joya y después te llama para decirte que le ha encantado. Esa satisfacción compensa todo el esfuerzo.
Mirando hacia el futuro, ¿qué sueños le gustaría cumplir tanto con su firma como en el plano personal?
En la vida intento vivir el presente. Soy más feliz disfrutando del día a día, aunque soy consciente de que hay que trabajar en el presente para construir una estabilidad de cara al futuro.
En cuanto a la marca, me gustaría abrir una pequeña boutique exclusiva, un espacio bonito y elegante donde poder recibir a las clientas de una forma muy personalizada. No imagino una tienda abierta al gran público, sino un lugar tranquilo donde cada persona pueda vivir una experiencia cercana. Mi deseo es seguir creciendo poco a poco, con los pies en el suelo, aprendiendo en cada etapa y sintiendo que la estructura del proyecto está preparada antes de dar el siguiente paso.

TEXTO: FERNANDO COPETE FOTOGRAFÍA: GERARDO MORILLO

















