En el salón destacaría un cuadro del S. XVII de la Escuela Italiana del círculo de Caravaggio y unos preciosos tapices franceses confeccionados en la manufactura de Aubusson y convertidos en cortinas. Predomina claramente un estilo Romántico y decimonónico que invade toda la casa y una vez dentro se tiene la impresión de estar en un palacete inglés de la época Victoriana o quizás en un pequeño Versalles.
Una de las joyas de la casa es la deslumbrante vajilla de porcelana Imari compuesta por excelentes piezas de los siglos XVIII y XIX coleccionadas hasta componerla en su totalidad y magníficos los cuadros pintados en papel de arroz con motivos frutales y de insectos que cuelgan de una de las paredes del comedor. El gusto por el refinamiento y lo clásico y la importancia dada a la calidad han sido el leitmotiv a la hora de decorar esta vivienda.
Uno de los lugares más acogedores de la casa es la sala de estar, cuajada de retratos y pasajes costumbristas, pintados principalmente por notables pintores ingleses, siendo éstos -atraídos por la cultura española- los primeros en retratar escenas populares andaluzas y sevillanas y exportarlas a Europa. Magníficas son también las terracotas malagueñas de Cubero que adornan este lugar ideal de esta casa. Propiedad de Braulio Vázquez y Fernando López, dueños de Antigüedades Bastilippo.
Por Ramón Vergara