En un medio día soleado y lleno de encanto, la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría abrió sus puertas para acoger el tradicional brunch de acción de gracias que precedió a la celebración de los XIX Premios Escaparate. La cita, organizada por la revista Escaparate, se ha convertido en una tradición que combina elegancia, cultura y el encuentro de destacadas personalidades de la sociedad española, en un ambiente cálido y sofisticado que sirve como antesala de la prestigiosa gala que tendría lugar a continuación.
El escenario elegido fue la sede de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, la Casa de los Pinelo, un marco histórico incomparable. Esta casa-palacio, de origen medieval y posteriormente enriquecida con elementos renacentistas, mantiene una profunda relación con otros palacios emblemáticos de Sevilla, como la Casa de Pilatos o el Palacio de las Dueñas. Iniciada a comienzos del siglo XVI por Jerónimo Pinelo, hijo del comerciante genovés y factor de la Casa de Contratación de Indias Francisco Pinelo, la residencia fue donada al Cabildo de la Catedral tras su fallecimiento, cumpliendo durante siglos funciones de vivienda eclesiástica.
Con el paso del tiempo, su historia se diversificó: colegio de primera enseñanza, taller de fundición de caracteres, hostal y pensión, hasta ser declarada Monumento Nacional en 1954 y pasar a propiedad del Ayuntamiento de Sevilla en 1966. La magnificencia de sus salones y la riqueza de su arquitectura renacentista ofrecieron un ambiente único y lleno de sofisticación para el encuentro.
El brunch servido por Catering Lebrija, congregó a invitados de distintos ámbitos, desde el mundo empresarial hasta el artístico y cultural. Las empresas patrocinadoras de la gala también formaron parte activa del evento, fortaleciendo los lazos sociales y culturales que rodean a los Premios Escaparate. Entre aperitivos y brindis, se respiraba un aire de celebración y gratitud, un preludio perfecto para la velada que estaba por comenzar.
Nuestro director, Mario Niebla del Toro, tomó la palabra, agradeció la asistencia de todos y propuso un brindis por el amor, “que es lo que lo mueve todo”, y por la vida, “que merece ser celebrada”. El broche de oro fue la actuación flamenca de Claudia Reche, cuya interpretación en directo llenó el salón de pasión y ritmo.
Así, entre la historia centenaria de la Casa de los Pinelo y la sofisticación de los invitados, el brunch de acción de gracias se consolida una vez más como un evento imprescindible dentro del marco de los Premios Escaparate, un espacio en el que la cultura y el arte se entrelazan con la excelencia y la distinción, dando la bienvenida a una gala que celebra lo mejor del talento y la creatividad en nuestro país.






































